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Un grupo de trabajo de mujeres afrocolombianas recibió varios informes de mujeres residentes en Buenaventura acerca de los vejámenes recibidos por parte de la fuerza pública, hacia la población civil desarmada que se resiste a continuar viviendo en situaciones indignas.

La falta de agua potable, la carencia de la atención en salud, las necesidades básicas insatisfechas y las pocas oportunidades de empleo llevo al pueblo a un paro pacífico que ya cumple18 días y que desde el 19 de mayo dejó de ser una movilización pacífica y le quitó la tranquilidad a sus pobladores debido a la fuerza ejercida por el Estado a través del ESMAD y la policía, quien insiste en movilizar las tracto-mulas con mercancías con el fin de reactivar el puerto sin acuerdos establecidos, atentando contra nin?os, nin?as, adultos mayores y mujeres embarazadas.

Dichas agresiones han dejado más 300 heridos, los ataques han sido ejercidos por más de 400 integrantes de la fuerza pública utilizando 6 tanquetas, 20 carros y 50 motos, así lo indican las denuncias realizadas por la comunidad.

En el marco de las agresiones las niñas y los niños han sido los más afectados por los gases lacrimógenos y la violencia, en cuanto a las mujeres embarazadas, 2 de ellas han perdido a sus hijos y los adultos mayores se encuentran afectados por la situación tan compleja que vive el primer puerto sobre el pacífico colombiano.
En ese sentido, el grupo de trabajo de mujeres afrocolombianas solicita:

– El retiro de la fuerza pública del territorio y que se establezcan formas de
resolución de conflictos a través del diálogo.

– A las instituciones del estado (Defensoriía, Procuraduría, Personería) velar por los derechos de la población civil y en especial los derechos de las mujeres, los niños y las niñas afrocolombianas.

– Respeto por la vida y la integridad de las mujeres por parte de todos los grupos armados legales o ilegales presentes en el territorio.

– Cese de la violencia psicológica y simbólica que está ejerciendo el estado con el uso de las armas ante una comunidad empobrecida y desarmada.

– A la comunidad internacional, a través del Sistema de Naciones Unidas que intervenga para que no se continúen vulnerando los derechos de la población. Del mismo modo, hacemos un llamado a la CIDH para que haga su pronunciamiento frente a la situacio?n actual de Buenaventura.

Frente a todos los actos violentos ejercidos durante el paro, el grupo de mujeres afrocolombianas instaurara una acción de tutela ante las entidades competentes para resguardar los derechos fundamentales de la población afrocolombiana residente en Buenaventura.

Como resultado de las agresiones ejercidas por la fuerza pública hacia la comunidad, las mujeres se hoy movilizan por las principales calles de Buenaventura para exigir dignidad y respeto y que los acuerdos que se establezcan con el gobierno nacional se cumplan.