Mexicana Lucía Morett exige justicia por muerte de compañeros en ataque a las FARC

La mexicana Lucía Morett, sobreviviente del bombardeo del Ejército colombiano contra un campamento de las FARC en Ecuador, llegó hoy a Ciudad de México para pedir que se haga justicia en el caso de sus cuatro compañeros mexicanos muertos en aquel ataque.

«Me siento muy contenta de poder estar aquí con los míos para continuar con mi lucha», dijo Morett, al regresar a su país nueve meses después de la operación del Ejército colombiano contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, donde murieron el entonces portavoz internacional de esa guerrilla, Luis Edgar Devia, alias «Raúl Reyes», y 25 personas más, entre ellos cuatro estudiantes mexicanos.

Después de permanecer hospitalizada en Ecuador, Morett se asiló en Nicaragua para evitar una posible acción de los Gobiernos colombiano o mexicano por su presunta militancia en las FARC.

«Decidí seguir una lucha no por mí, sino por mis compañeros asesinados», dijo la estudiante universitaria al llegar al aeropuerto capitalino procedente de Managua.

La joven fue recibida por decenas de estudiantes universitarios, legisladores mexicanos y representantes de organismos civiles como el Comité 68, entre otros.

«Estoy aquí gracias a toda una campaña para que se crearan condiciones de seguridad y se permitiera volver a mi patria», sostuvo en un mensaje dirigido a los medios de comunicación y aclaró que no tiene «ninguna orden de aprehensión» en México.

«Me fui con cuatro compañeros más a los que el Ejército colombiano asesinó y sí hoy estoy aquí es gracias a la solidaridad que he recibido», agregó.

Explicó que su estancia en Nicaragua, donde permaneció por casi ocho meses, obedeció a la falta de garantías en su país, pero principalmente por presiones de parte de «gente con ánimos de criminalizar a las víctimas de un acto de terrorismo de Estado».

En meses pasados, una ONG mexicana presentó una denuncia ante la Fiscalía General contra Morett y otros once estudiantes por los delitos de delincuencia organizada y terrorismo, con base en sus supuestos vínculos con las FARC.

Morett, quien regresó a su país con secuelas de las lesiones sufridas durante el ataque, agradeció el apoyo de los Gobiernos de Ecuador, donde dijo que recibió la atención médica y los cuidados necesarios, así como al de Nicaragua, país que «me abrió sus brazos y me brindó asilo».

La estudiante comentó que a partir de mañana, se reincorporará a «una vida normal», que incluye el regreso a sus actividades académicas y la visita a familiares y amigos.

Por su parte, Jorge Luis Morett y María de Jesús Álvarez, padres de la estudiante, dijeron que están «muy emocionados» por tener de vuelta a su hija.

Autor: EFE