Marihuanero queda en libertad a cambio de tratamiento médico: Corte Suprema

La Corte Suprema de Justicia determinó que los consumidores de estupefacientes no deben ser condenados a prisión sino que a cambio, deben recibir tratamiento médico y psicológico frente a la grave enfermedad de adicción.

 

La jurisprudencia quedó establecida en la sentencia que ordena la libertad de Óscar Yesid Jiménez Arias, como autor responsable del delito de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes.

 

La Corte Suprema revocó en casación la sentencia del 12 de octubre de 2007, con la cual el Tribunal Superior de Bogotá pedía cinco años y ocho meses de prisión y multa de ocho salarios mínimos legales vigentes por haberlo hallado culpable por los delitos antes mencionados.

 

Los hechos por los cuales el alto tribunal decidió absolver a Óscar Yesid Jiménez Arias ocurrieron el pasado 29 de marzo de 2006  hacia las seis de la tarde cuando agentes de la Policía realizaban un patrullaje por el sector de la carrera 70 B frente al No. 35-07, procedieron a practicar una requisa Jiménez Arias, hallándole en el bolso 12 bolsas pequeñas de marihuana.

 

Las autoridades reportaron la justicia que el hallazgo de la marihuana pesó de veintinueve punto nueve gramos (29.9 gramos).

 

Ante este episodio la Corte en consecuencia analizó que no amerita toda la atención del aparato sancionatorio del Estado, cuando resulta más justa su atención por la vía del ofrecimiento de la oportunidad, de la conciliación, de la mediación, o la senda misma de la ausencia de antijuridicidad material

 

El alto tribunal afirmó que en todo caso, esa conducta de Óscar Yesid Jiménez Arias conduce a situaciones diferentes de la pena de prisión, inútil e ilegítima.

 

De igual forma, la Corte exhortó a los funcionarios judiciales, especialmente de la Fiscalía General de la Nación, a hacerlos operantes de manera que los grandes esfuerzos institucionales se concentren en los asuntos que realmente sean trascendentes, para evitar así el daño que en la sociedad genera el delito del tráfico de alucinógenos.

 

En conclusión la Corte Suprema de Justicia, ve en Jiménez Arias a un hombre enfermo, no a un narcotraficante, por lo que pidió al Estado colombiano que le ofrezca tratamiento médico y psicológico, ante la grave enfermedad de adición a la marihuana.