Bogotá quiere más jóvenes universitarios

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En los próximos cuatro años, 30.000 estudiantes bachilleres tendrían acceso a la universidad. Así lo estableció el acalde Samuel Moreno en el Plan de Desarrollo ‘Bogotá Positiva, para vivir mejor’ y para ello, la Secretaría de Educación viene adelantando varias estrategias.

«La meta es dura, pero la vamos a sacar adelante». Así se refirió a dicha meta el secretario de Educación, Abel Rodríguez Céspedes, quien le dio a conocer al Portal Bogotá cómo trabaja la entidad para lograr el objetivo.

Las estrategias

1. Financiar la matrícula y el mantenimiento a los estudiantes que obtengan los mejores resultados académicos en los planteles educativos del Distrito, a través de un fondo que fue creado por el Concejo y el cual inició con 3.000 salarios mínimos y en la actualidad asciende a 10.000 salarios mínimos.
2. La articulación de la educación media con la educación superior. Desde el grado 10º, los muchachos inician su formación superior, gracias a alianzas con universidades. «Algunos colegios de Bogotá ya son también instituciones de educación superior. Este año vamos a tener la primera promoción de tecnólogos graduados en un colegio distrital», explicó el Secretario de Educación.
Mediante alianzas que se celebran con instituciones de educación superior se abren carreras en los colegios. En algunos casos, no sólo los estudiantes de grado 10º tiene acceso a iniciar dichas carreras, sino que se abre la convocatoria para bachilleres ya graduados. «En julio próximo, vamos a abrir, en el INEM de Kennedy, tres programas de tecnología con la universidad Distrital, en el cual esperamos vincular 320 bachilleres», señaló Rodríguez Céspedes.
«Nosotros ubicamos colegios donde se ha bajado la demanda de cupos y la infraestructura la utilizamos para desarrollar el programa de educación superior. Pero también estamos ofreciendo este servicio en algunos ‘megacolegios’ nuevos, en las diferentes localidades», agregó.
3. Otra estrategia son los subsidios que la Secretaría de Educación consigue con las cooperativas. Éstas tienen la opción de pagar los impuestos de renta y complementarios; o invertir en educación formal, en programas aprobados por la misma Secretaría.
Se tienen varios fondos en las cooperativas, mediante los cuales los estudiantes pueden obtener créditos que pueden ser subsidiados en un ciento por ciento. «Queremos mantener el concepto de crédito para poder exigir a los estudiantes, por lo menos, que terminen completa su carrera. Si el alumno la termina, el porcentaje del crédito que debe cancelar es mínimo. Con dichos créditos se les financia la matrícula, así como su mantenimiento (transporte, útiles, la alimentación, fotocopias, entre otros)», explicó.
4. Una cuarta estrategia vincula a los Fondos de Desarrollo Local, que celebraron un convenio con la Secretaría de Educación y el Icetex. Éstos están financiando el 50% del valor de la matrícula; el Icetex el 25%; y los estudiantes cancelan tan solo el restante 25%. Por su parte, la Secretaría de Educación, a través de los fondos de las cooperativas, gestiona la financiación del porcentaje que le corresponde a los alumnos.

El funcionario manifestó que se está analizando con algunas universidades, la posibilidad de implementar una cátedra de orientación profesional para el noveno grado, para que los jóvenes conozcan qué es lo que les ofrece la Secretaría de Educación y el Estado. «Para qué ponemos a soñar a los jóvenes con una carreras que no van a poder pagar o que les va a significar un endeudamiento muy grande», enfatizó Rodríguez Céspedes.